Qué debe analizar una auditoría de IA
Una auditoría de inteligencia artificial estudia procesos, herramientas, información, riesgos y capacidad de adopción. Su objetivo no es acumular posibles automatizaciones, sino identificar iniciativas que resuelvan problemas relevantes.
Empieza por los procesos
Documenta qué tareas se realizan, quién participa, qué información se utiliza, dónde aparecen esperas y qué errores son frecuentes. Esta visión permite diferenciar un problema de proceso de un problema que realmente necesita tecnología.
Prioriza los casos de uso
Valora impacto, frecuencia, esfuerzo, datos, integraciones, riesgo y facilidad de adopción. Una iniciativa con mucho potencial pero sin información fiable puede necesitar una fase previa.
Define cómo se medirá
Antes de implementar, establece indicadores de tiempo, calidad, respuesta, conversión, uso o satisfacción. Sin una referencia inicial será difícil demostrar si la solución mejora el proceso.
